Este es un caso ilustrativo basado en situaciones habituales, con datos ficticios y anonimizados. Trata de un conflicto por derechos de riego en un arrozal de las marismas del Guadalquivir, en el entorno de Los Palacios y Villafranca.
Contexto: derechos de riego en las marismas
Una sociedad familiar cultivaba arroz en unas doscientas hectáreas de marisma. Su agua procedía de una acequia gestionada por una comunidad de regantes. Durante generaciones había funcionado un reparto por turnos, pero se apoyaba en la costumbre y en unos estatutos poco precisos.
Un año, la comunidad redujo las dotaciones de la finca y cambió el turno. Sin embargo, la sociedad sostenía que sus derechos de riego eran superiores a los reconocidos. Además, en pleno verano varias tablas de arroz se quedaron sin lámina de agua suficiente.
El problema: cuántos derechos de riego tenía la finca
El conflicto tenía dos vertientes. Por un lado, había que aclarar qué caudal y qué turno correspondían a la finca según los títulos y la práctica histórica. Por otro, era necesario cuantificar el daño de la cosecha causado por la falta de agua.
El despacho que llevaba el asunto no era experto en agronomía. Por ello pidió un informe capaz de traducir los datos del campo a argumentos jurídicos. Además, quería evitar que la comunidad atribuyera la merma a un mal manejo del cultivo.
Encargo y alcance del peritaje
Acordamos con el abogado el alcance del trabajo:
- En primer lugar, reconstruir el régimen real de riego de la finca en los últimos años.
- Luego, comparar ese régimen con lo que exigen el cultivo y el suelo.
- Además, estimar la pérdida de producción atribuible a la falta de agua.
- Finalmente, descartar otras causas, como plagas, salinidad o siembra tardía.
No valoramos títulos jurídicos, porque eso corresponde al tribunal. Sin embargo, sí aportamos los datos técnicos para que el juez pudiera interpretarlos.
Metodología para acreditar los derechos de riego
Primero reunimos los estatutos de la comunidad, los recibos de agua, los libros de turnos y los planos de la red de acequias. Después contrastamos esos documentos con la realidad del terreno.
Visitamos la finca en dos ocasiones. En ellas medimos alturas de lámina de agua en las tablas y registramos la conductividad eléctrica del agua y del suelo. Este dato importa en las marismas, porque la salinidad limita el desarrollo del arroz. Además, revisamos las fechas de siembra, los tratamientos y el estado de las plantas.
Con esa información construimos un balance hídrico de la campaña. El balance comparaba el agua necesaria con la recibida semana a semana. Así, la diferencia se veía en un gráfico comprensible para un juez.

Hallazgos: el agua recibida y la cosecha
Los datos mostraban que, tras el cambio de turno, la finca recibió menos agua que en campañas anteriores durante las semanas críticas. Además, el desfase coincidía con la fase de ahijado, cuando el arroz más necesita mantener la lámina.
La salinidad, en cambio, se mantuvo en valores normales y no explicaba el descenso. Tampoco encontramos plagas o enfermedades de importancia. Asimismo, la siembra se hizo en fechas habituales de la zona.
En consecuencia, la falta de agua era la explicación más coherente de la merma. Por ello estimamos la producción perdida con parcelas testigo de la misma finca, porque habían recibido riego suficiente.
Resultado procesal
El informe se aportó junto a la documentación de la comunidad. Entonces la otra parte presentó un dictamen que atribuía la merma al manejo. En la ratificación se contrastaron ambas explicaciones y el perito expuso el balance hídrico y las parcelas testigo.
El tribunal valoró que la prueba técnica respaldaba la relación entre la falta de agua y la pérdida de cosecha. Finalmente, las partes acordaron un nuevo reparto de turnos y una compensación parcial. Sin embargo, cada asunto de derechos de riego depende de sus títulos, y este caso no fija ninguna regla general.
Cómo se preparó la ratificación
Antes de la vista, nos reunimos con el abogado para ensayar las preguntas. Además, simplificamos el balance hídrico para que el juez viera la diferencia sin tecnicismos. También anticipamos las objeciones de la comunidad, por ejemplo sobre la fiabilidad de las mediciones. Por eso llevamos los registros originales de campo.
Esta preparación evitó sorpresas. Cuando el perito explica con calma cuánta agua necesitaba el cultivo y cuánta recibió, el tribunal entiende mejor el conflicto. Asimismo, un dictamen honesto sobre sus límites gana credibilidad, porque no oculta lo que los datos no permiten afirmar.
Lecciones para abogados sobre derechos de riego
- Reúna cuanto antes los títulos, los estatutos y los libros de turnos de la comunidad de regantes.
- Pida además al perito que mida el agua durante la campaña, y no solo al final.
- Documente los derechos de riego con la práctica real, porque el papel no basta.
- Descarte con datos las causas alternativas, como la salinidad.
- Por último, consulte los plazos probatorios en los arts. 336 y 337 de la LEC.
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