Este es un caso ilustrativo basado en situaciones habituales, con datos ficticios y anonimizados. Analiza unos daños por sobretensión en un almacén frigorífico de Utrera y el conflicto posterior con la compañía eléctrica y la aseguradora.
Contexto y cliente
Una cooperativa agroalimentaria de Utrera gestiona un almacén con seis cámaras frigoríficas de fruta. Una noche de tormenta, la red sufrió un fallo y varios equipos dejaron de funcionar. A la mañana siguiente, el encargado encontró dos compresores quemados, un variador destruido y el cuadro general con marcas de calor.
La cooperativa avisó a la aseguradora y a la distribuidora eléctrica. Por un lado, la aseguradora ofreció una cantidad muy inferior a los daños. Por otro, la distribuidora negó cualquier anomalía en la red. El despacho que asesoraba a la cooperativa nos contactó para aclarar el origen técnico.
El problema: quién responde de los daños por sobretensión
La distribuidora afirmaba que sus registros no mostraban ninguna incidencia. La aseguradora, por su parte, alegaba que la instalación carecía de protección contra sobretensiones y que la cláusula de la póliza limitaba la cobertura. Además, el perito de la compañía atribuía la avería al desgaste normal.
Necesitábamos responder a una pregunta concreta. ¿Llegó a la instalación una sobretensión externa, o el fallo nació dentro del propio almacén?
El encargo pericial
El abogado nos pidió determinar la causa, valorar si la instalación cumplía la normativa y cuantificar el perjuicio. También nos pidió analizar el informe de la aseguradora, de acuerdo con el artículo 38 de la Ley de Contrato de Seguro.
Metodología para analizar los daños por sobretensión
Empezamos por la protección. Comprobamos el cuadro general, los interruptores diferenciales y la existencia de descargadores. Después, medimos la puesta a tierra con telurómetro y revisamos el esquema unifilar.
A continuación, solicitamos a la cooperativa los datos del contador inteligente y del analizador de red que instaló meses antes. Ese equipo registra tensiones cada pocos segundos. Por último, inspeccionamos los componentes dañados con cámara termográfica y lupa, y los comparamos con los de otras cámaras que sobrevivieron.

Hallazgos técnicos
El analizador de red mostró un pico de tensión en el instante de la tormenta. Ese pico coincidía con la hora en que los compresores dejaron de arrancar. Descartamos así la hipótesis del desgaste.
Además, la puesta a tierra medía un valor aceptable y no explicaba el daño. En cambio, la instalación carecía de descargadores de sobretensión en cabecera. Esa carencia agravó el efecto, aunque no fue la causa del pico.
Encontramos un tercer dato relevante. Otro cliente cercano, alimentado por la misma línea, había reclamado por un problema similar esa misma noche. Con ello, la tesis de una perturbación externa ganó consistencia.
Cuantificamos el daño con las facturas de reposición, el coste de la fruta perdida y los días de cámara inutilizada.
Resultado procesal
El informe se incorporó a la reclamación previa y después al procedimiento. El tribunal valoró la correlación temporal entre el registro y las averías, y también la falta de protección. Reconoció un reparto de responsabilidad y descartó la tesis del simple desgaste. El perito ratificó el dictamen y respondió a las preguntas sobre la fiabilidad del analizador.
Cómo se preparó la ratificación
El abogado quería anticiparse a las preguntas de la aseguradora. Por eso ensayamos la ratificación con una batería de cuestiones previsibles. La primera se centraba en la calibración del analizador de red. En segundo lugar, la sincronización horaria entre el aparato y la estación meteorológica más cercana. Por último, la posible influencia de la falta de descargadores.
Preparamos una gráfica sencilla con la tensión medida en la noche de los hechos y una fotografía de cada componente dañado. En la vista, esas dos imágenes explicaron mejor el problema que una página de texto técnico. Además, dejamos claro qué parte del daño era atribuible a la red y qué parte a la falta de protección interna, sin exagerar ninguna de las dos.
También conviene decir lo que no pudimos afirmar. No podíamos determinar la causa exacta de la perturbación en la red pública, porque eso exigía datos de la distribuidora. Lo señalamos con claridad y reclamamos esos datos al tribunal.
Lecciones para abogados sobre los daños por sobretensión
- Conserve los registros del contador y de cualquier analizador desde el primer día.
- Fotografíe los equipos antes de retirarlos.
- Revise la póliza: muchas cláusulas exigen protecciones concretas.
- Compruebe si otros vecinos sufrieron la misma incidencia.
- Distinga entre la causa del daño y los factores que lo agravan.
Puede leer la explicación general en la página del perito ingeniero industrial en Sevilla. Para el enfoque frente a la compañía, consulte el artículo sobre el perito de parte frente a la aseguradora. Otro caso relacionado es el del autoconsumo fotovoltaico con bajo rendimiento en Lebrija.
¿Ha sufrido daños por sobretensión?
Si su cliente ha sufrido daños por sobretensión, llame al 900 649 252 o utilice la página de contacto. Cuanto antes se inspeccione, mejor se conservan las evidencias.
¿Necesita un perito en Sevilla para su caso?
Atendemos a abogados, despachos y particulares en Sevilla capital y toda la provincia. Estudiamos su asunto sin coste y le enviamos un presupuesto cerrado en menos de 24 horas laborables.



